Cuando llegamos a adultos mayores, esto quiere decir unos 70 años en adelante, hay ciertos cuidados que es mejor empezar a hacerlos. Un clásico en estos cuidados es el de la vista, vaya si será de los sentidos más afectados a la hora de llegar a 70 años o más.

Pues bien, quiero invitarlos a que sigan leyendo este post informativo para que se puedan enterar de qué tipo de cuidados podemos hacer para estar previniendo cualquier tipo de problemas con nuestra vista.

Antes de ver cuáles son los cuidados que debemos tener en cuenta, quiero decirles cuales son los problemas más habituales que tenemos cuando llegamos a determinada edad. Por ejemplo se nos forma lo que se conoce como el arco senil, nos disminuye notoriamente la viscosidad lagrimal, el parpado juega su papel y se termina volviendo más débil y pesado.

Siguiendo con el repaso de cuestiones que nos aparecen cuando llegamos a adultos mayores, por ejemplo se nos aumenta notoriamente el umbral luminosos, la percepción de profundidad se altera y bastante, la resolución fina también se ve modificada, la rigidez del cristalino se ve en aumento y por último se disminuye y bastante la adaptación a la oscuridad.

Visto lo anterior vamos entonces a repasar cuales son las cosas que podemos hacer para ayudar a nuestra vista. Lo primero y fundamental que deberíamos de saberlos todos pero que poco se respeta: no utilices lentes por moda o porque amigos te dijeron que utilices tal o cual, sólo úsalos si un oftalmólogo te los receta, sino no.

Los lentes o anteojos deben de estar siempre limpios y ubicables. Suena obvio pero no lo es para mucha gente, cuando tienes cierta edad no podes darte el lujo de tener un par de lentes sucios o con algún rayo que te esté arruinado la visión.

Otro buen tips para tener en cuenta es tener un lugar seguro y de fácil acceso para guardar tus gotitas para los ojos y también el estuche con los lentes. De esta forma evitarse estar en varios momentos buscando los anteojos o gotitas.

Si tu visión no es la mejor y sales de noche, mantente más alerta que nunca. Estos momentos son potencialmente los más peligrosos para nosotros en lo que refiere a caída, torceduras, lesiones graves y demás. Pero ojo esta advertencia también aplica en nuestro hogar, evitemos en las penumbras andar descalzo, subir escaleras, etc.